Las distintas diásporas judías provocaron que el pueblo hebreo se dispersara a lo largo y ancho de Europa, formando prósperas comunidades en los distintos países de acogida. La importancia y riqueza de estas comunidades se reflejaba claramente en sus sinagogas, muchas de las cuales competían en belleza y tamaño con las grandes mezquitas y catedrales de la época.
Aunque muchos de estos templos fueron destruidos, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, aún sobreviven numerosas joyas arquitectónicas que embellecen las ciudades donde se encuentran. A modo de ejemplo, a continuación se presenta una lista de ocho monumentos judíos que, según el autor de este blog, son algunas de las sinagogas más bellas de Europa.
Gran Sinagoga de Budapest
La Gran Sinagoga de Budapest en Hungría no es un templo cualquiera; de hecho, está considerada la sinagoga en activo más grande de Europa, con capacidad para albergar a casi 3,000 fieles en oración.
Un templo que deslumbra en su decoración, con una detallista arquitectura que adopta como propio el arte morisco y que se deja inspirar por grandes monumentos como la Alhambra.

Sinagoga de Sofía
Templo de culto sefardí, la Sinagoga de Sofía desprende un marcado aroma morisco en su diseño, pero también incorpora elementos de la arquitectura vienesa y veneciana. Su interior refleja riqueza, color y detallismo, con una espectacular lámpara central que aporta una iluminación intimista a todo el conjunto.

Aunque actualmente la comunidad judía búlgara es pequeña, la Sinagoga de Sofía sigue siendo una de las más grandes de Europa, un recuerdo vivo de la importancia que tuvieron los judíos en la sociedad y la historia de Bulgaria.

Sinagoga del Tránsito en Toledo
Joya del arte mudéjar, la Sinagoga del Tránsito enToledo es el mejor ejemplo de lo que fue el legado judío en España.
Un espectacular templo financiado por el mecenas Samuel ha-Leví, quien regaló a la humanidad un edificio que presume de una rica decoración interna, donde las yeserías están inscritas en hebreo y árabe, mientras los mocárabes y los arcos polilobulados sirven de antesala a un imponente techo de madera que domina visualmente todo el edificio.
Está datada en 1357, lo que la convierte en una de las más antiguas de Europa. Actualmente, sirve como sede del Museo Sefardí de Toledo.

Sinagoga de Jerusalem en Praga
En una ciudad con tantas sinagogas como Praga, es difícil elegir una como la más bella, pero la Sinagoga de Jerusalem es pura fantasía decorativa, con una profusión de colores y formas, donde el estilo morisco se deja influenciar por las tendencias propias de principios del siglo XX.
También conocida como la Sinagoga del Jubileo, es el templo judío más grande de la capital checa, con capacidad para albergar hasta 850 personas durante los grandes eventos y festividades judías.

Sinagoga Nueva de Berlín
La II Guerra Mundial supuso la destrucción de muchas de las grandes sinagogas europeas, algunas nunca volverán a la vida, pero otras han sido reconstruidas con gran acierto, como sucede con la Sinagoga Nueva de Berlín.
Esta sinagoga fue construida a mediados del siglo XIX, con el fin de servir como templo principal de la comunidad judía de la capital alemana. Su tamaño reflejaba su importancia, con capacidad para hasta 3,000 fieles, que se distribuían en su espectacular sala mayor, la cual destacaba por su deslumbrante belleza y altura.
Por desgracia, la sala principal no sobrevivió a la guerra y fue derruida. De la antigua sinagoga solo sobrevive una parte del edificio, que incluye varias estancias y su singular fachada morisca. Una puerta de acceso, engalanada por una grandiosa cúpula visible desde la distancia, nos recuerda que en ese lugar se encontraba una de las sinagogas más bellas de Europa.

Sinagoga de Florencia
El Tempio Maggiore Israelitico di Firenze es uno de los edificios más altos de la capital de la Toscana, y su impresionante cúpula es visible desde todos los miradores de la ciudad. Se trata de un espectacular domo que, según se dice, está inspirado en el de la basílica de Santa Sofía y que refleja como ningún otro el creciente orgullo generado por las libertades adquiridas por la comunidad judía florentina a finales del siglo XIX.
La sinagoga de Florencia presenta una rica decoración interna de inspiración morisca, llena de colores que se plasman a través de frescos y mosaicos, los cuales se distribuyen por la planta cuadrangular de este histórico monumento.

Sinagoga de Subotica
Pese a ser una de las sinagogas más bellas de Europa, la Sinagoga de Subotica sigue siendo una gran desconocida para el público, ya que se encuentra en la no muy turística ciudad serbia de Subotica, una urbe poco conocida hoy en día, pero que en el pasado fue una de las ciudades más importantes del Reino de Hungría.
Uno puede no conocerla, pero al descubrirla resulta imposible quedarse indiferente ante su notable fachada de estilo Art Nouveau, siendo una de las pocas sinagogas en el mundo que presumen de este estilo modernista.
Un regalo para la vista y que demuestra que el patrimonio judío, siempre estuvo en la vanguardia de las tendencias arquitectónicas.

Gran Sinagoga de Edirne
Es la sinagoga más bella de la comunidad judía de Turquía; un edificio de estilo neomorisco que desde su restauración en 2015 se ha convertido en uno de los principales símbolos turísticos de Edirne.
Construida en 1909, la Gran Sinagoga de Edirne tiene el honor de ser la sinagoga más grande de Turquía y una de las más grandes de Europa, con capacidad para albergar hasta 1,200 fieles entre sus muros.


Actualizado el 18 enero,2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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