No puede competir en belleza con la Acrópolis ni con otros grandes monumentos de Atenas, pero pocos lugares de Grecia guardan tanto poder simbólico como la que atesora en su conjunto la Plaza Síntagma.

La Plaza Síntagma o de la Constitución, es uno de los lugares más concurridos y populares de Atenas, situada no muy lejos del turístico barrio de Plaka, recibió su nombre por la Constitución que el rey Otón I de Grecia fue forzado a aceptar tras la rebelión militar de 1843.
Epicentro político de Grecia, a sus pies suelen finalizar las principales manifestaciones de protesta, aunque su extensa plaza rectangular también sirve de explanada para innumerables actos públicos y militares. Uno de los eventos más populares para los turistas, es el cambio de guardia que realizan los évzones, militares que vestidos con sus famosos uniformes y zuecos, custodian la tumba al soldado desconocido que se encuentra incrustada en los muros de la plaza y en donde se representa en relieve la figura de un hoplita moribundo.

El país donde nació y se desarrolló la democracia es gobernado desde el imponente edificio de corte neoclásica que se alza sobre la plaza. El actual Parlamento Helénico fue diseñado por Friedrich von Gaertner y en que su momento fue construido para el disfrute de la familia real griega.
En el año 1922, la familia real griega abandono el palacio ante los cambios políticos acontecidos en el país y rápidamente el recinto se convierte en sede burocrática de varios departamentos del estado así como lugar de acogida de muchos refugiados que huían del conflicto bélico con Turquía, no siendo hasta el año 1935 cuando se convierte en sede del poder legislativo de Grecia.
Un lugar único y simbólico que más allá de su discutida belleza nos recuerda el impacto de la historia de Grecia en la humanidad, un país cuyo modelo de estado aún sigue siendo fuente de inspiración para toda la humanidad.

Actualizado el 15 junio,2023.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

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