San Gonzalo de Amarante (São Gonçalo de Amarante en portugués) fue un popular beato —nunca llegó a ser canonizado, aunque igualmente se le llama santo— que realizó una importante labor evangelizadora en el norte de Portugal, falleciendo en la localidad de Amarante en 1260.

Cada 10 de enero se celebra su fiesta, durante la cual muchas solteras abrazan el sepulcro del santo en busca de pareja o para curar su supuesta infertilidad. Esta vitalidad amorosa que se le atribuye ha dado lugar a una tradición curiosa, ya que muchas pastelerías locales elaboran durante estas fechas un dulce con forma fálica.

Los restos de San Gonzalo se encuentran bajo el altar del convento de culto dominico, situado en el centro de esta villa portuguesa, justo a los pies del popular puente que cruza el río Tâmega.
El templo comenzó a construirse en el siglo XVI por mediación del rey João III y fue ampliado de forma progresiva durante los siglos siguientes, lo que le confiere una interesante mezcla de estilos arquitectónicos. Así, pueden apreciarse elementos barrocos, renacentistas y manieristas.

Su claustro y su fachada principal (que incluye un logrado pórtico y balconada) son los elementos más singulares de este bello templo portugués, que recibe miles de visitantes anualmente, en busca de la buena fortuna amorosa de este santo de leyenda.

Actualizado el 19 marzo, 2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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