Guimarães, cuna de Portugal

Vivir cerca de una frontera es un elemento que condiciona parte de tu cultura viajera, a veces la marca negativamente, especialmente cuando las fronteras son cerradas y separan gente enfrentada, mientras que en otras ocasiones te abre a un mundo nuevo de opciones.

En mi caso soy afortunado, ya que la frontera entre Galicia y Portugal es un flujo de intercambio, abierto y sin prejuicios, así cuando quiero desconectar me escapo a algún pueblo o villa del norte de Portugal para disfrutar de su historia o mismo solo para comerme un pastel de nata mientras saboreo un aromático café portugués.

Este fin de semana decidí visitar de nuevo Guimarães; mis padres me habían obligado a conocerla en plena edad del pavo, en una época en la que lo único que quería era estar junto a mis amigos y que cualquier viaje familiar era el culmen del aburrimiento; por ello creo que retrase sine die el visitarla de nuevo, hasta que por fin supere mis prejuicios de adolescente y le di esa segunda oportunidad que todo lugar merece.

Guimaraes Portugal
Castillo de Guimaraes

Al entrar en esta ciudad de apenas 50.000 habitantes, mi mente empezó a construir trazos del pasado, piezas de un puzzle que al juntarse crearon la bella estampa de una urbe muy vinculada al nacimiento de Portugal como reino independiente. Se dice que en esta tierra nació Afonso Henriques, primer rey de Portugal y un auténtico héroe nacional para los lusitanos. Su estatua marcó nuestra primera parada en la ruta, figura de corte bélico que solo era un pequeño marco que acompaña la belleza de la fachada del Palacio de los Duques de Bragança.

El «paço» es un caso extraño de arquitectura, ya que recuerda más a los complejos palaciegos franceses que a los que fueron centros de poder de las distintas dinastías de reyes portugueses. Construido en el siglo XV y ampliamente reformado a lo largo de la historia, se rodea de un jardín hermoso que cubre de colores sus muros y que se extiende en una amplia superficie, clareándose para mostrar los muros de un castillo, que enraizado en sólidas rocas se eleva raspando con sus almenas el cielo.

Duques de Bragança
Pazo de los duques de Bragança

El castillo de Guimarães es una obra arquitectónica extraordinaria que brilla por su robustez; construido en el siglo X por mandato de la condesa Mumadona, sirvió de morada al rey don Henriques y fue punto de partida de sus gloriosas y expansionistas campañas militares.

Castillo de Guimaraes

Tras este máster en historia medieval partimos a conocer el corazón de la ciudad que ensalza como ninguna todos los atributos de las localidades del Norte de Portugal, con calles limpias construidas de ese adoquinado que martiriza a los coches y a las mujeres con tacones pero que llenan tus fotos de encanto y belleza. Guimarães es como un barrio grande donde los edificios se recubren de azulejos y albergan en los bajos pequeñas tiendas o cafés-pastelerías.

Guimarães
Igreja de Nossa Senhora da Consolação e Santos Passos

Las iglesias surgen por todos los rincones, es algo propio de esta región de recio carácter espiritual que se manifiesta principalmente en dos hermosos monumentos, la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira, la favorita para la celebración de las bodas y por cuyo porte parece destinada a convertirse en la catedral oficiosa de la ciudad, y la Iglesia de Nossa Senhora da Consolação e Santos Passos cuya fachada se muestra embellecida por el lineal enfoque de una avenida ajardinada.

Guimarães Portugal
iglesia de Nossa Senhora da Oliveira

Caminamos sin parar por las rúas, disfrutando de los primeros rayos de sol del año, hasta que ya cansados nos acercamos al teleférico, que en su largo y empinado recorrido nos trasladó al Santuario da Penha, de extraña arquitectura y hermosas vistas, donde vemos morir este completo y disfrutado día.

Regresando en el coche, pienso que Guimarães me ha convencido, ha conseguido resetear mis malos recuerdos y los ha cubierto con otros nuevos, que espero que no sean los últimos de una ciudad que se embellece ya en mi mente.

Guimarães
Santuario da Penha
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Actualizado el 24 mayo,2024
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


Comentarios

2 respuestas a «Guimarães, cuna de Portugal»

  1. Siempre me han hablado mucho de Guimarães y ahora que leo tu entrada, me llama mucho la atención visitar esta ciudad. Ojalá pueda hacerlo pronto. Saludos.

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    1. Es un sitio pequeño, pero muy condensado en belleza la verdad que creo que vale la pena visitarlo. un abrazo

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