La Gran Sinagoga de Edirne, el gran templo judío de Turquía

La Gran Sinagoga de Edirne (Edirne Büyük Sinagogu en turco) es el monumento más singular y bello de la comunidad judía de Turquía; un edificio de estilo neomorisco que desde su restauración en 2015 se ha convertido en uno de los principales símbolos turísticos de Edirne.

sinagogas Turquia
Fachada de la Gran Sinagoga de Edirne Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La Sinagoga más Grande de Turquía y una de las más grandes de Europa

La Gran Sinagoga de Edirne no es un templo cualquiera, hablamos de la que es la sinagoga más grande de Turquía, siendo además una de las mayor tamaño de Europa, con capacidad para poder albergar entre sus muros hasta 1200 fieles.

A priori, puede resultar sorprendente que una sinagoga ubicada en una ciudad relativamente pequeña como Edirne, supere ampliamente en tamaño a otros grandes templos judíos ubicados en metrópolis turcas como Izmir o Estambul y más aun si uno constata lo reducido que es en la actualidad la comunidad hebrea en Tracia; con todo sería un gran error si desconsiderásemos no solo la relevancia de Edirne en la historia otomana (llego a ser incluso capital del Imperio), sino también de la importancia social que tenían los judíos en Edirne.

Una población hebrea, mayoritariamente sefardí, que se vio fuertemente afectada por el gran incendio que en 1905 arrasó gran parte del casco antiguo de Edirne y que provocaría la destrucción de varias sinagogas.

Sinagoga de Edirne
Gran Sinagoga de Edirne Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Las autoridades judías decidieron que en vez de reconstruir las sinagogas afectadas, se construye un nuevo templo que aunase las anteriores y que a la par sirviese de símbolo de su estatus social y económico.

Así en 1906, tras obtener el permiso del sultán otomano Abdülhamid II, se asignó al arquitecto France Depré el diseño y ejecución del nuevo templo, el cual se inspiro en la hoy desaparecida sinagoga Leopoldstädter Tempel de Viena, obra que sirvió de referencia arquitectónica para muchas sinagogas del siglo XIX.

El declive de los judíos de Edirne

En el momento de la construcción de la Gran Sinagoga, la población de judíos en el entorno de Edirne era superior a las 23000 personas, lo que constituía una porción muy significativa de la población de la ciudad; se dice que era tal su presencia, que el ladino era una de las lenguas más habladas en el día a día de Edirne.

El fin del Imperio Otomano tras I Guerra Mundial y las tensiones étnicas surgidas entre las diferentes comunidades religiosas que habitaban Edirne, provocó un descenso brusco en el número de judíos que acabaría emigrando masivamente a Estambul, Francia, América o a Israel.

En este proceso migratorio influyo significativamente el hecho de que la otrora próspera Edirne pasase, tras la I Guerra Mundial, a ser una ciudad fronteriza empobrecida, lejana a los nuevos núcleos de poder y que ya no contaba con el amparo histórico de la antigua corte otomana.

Así los judíos que habían habitado la ciudad desde los tiempos de la romana Adrianópolis, desaparecieron en un par de generaciones y la Gran Sinagoga fue definitivamente cerrada al culto en 1983.

El abandono que experimento el edificio tras el cierre, se magnifico con el colapso de su tejado y así durante años el único vestigio que permanecía en pie de la otrora espectacular sinagoga era su fachada principal.

Edirne synagogue
Interior de la Sinagoga de Edirne Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El renacer de la Gran Sinagoga de Edirne

La Gran Sinagoga de Edirne o de Kal Kadoş ha Gadol, pasaría a manos de la Institución de las Fundaciones Turcas (Vakıflar Genel Müdürlüğü en turco) en el año 1995, la cual iniciaría un lento proceso de restauración, para convertir al templo en un espacio abierto al turismo.

La comunidad hebrea, ante la perspectiva de su recuperación de uno de sus símbolos lucharon para lograr que la Gran Sinagoga fuese, además de un museo, un espacio de culto, algo que finalmente conseguirían, de hecho la Sinagoga reabrió sus puertas el 26 de marzo de 2015 con un oficioso religioso, presidido por David Azuz, el mismo rabino que había tenido que cerrar el templo años atrás.

La reforma ha replicado la luz y los colores del antiguo templo, que sigue asombrando al visitante por su amplitud, la cual se distribuye en 2 plantas, siguiendo el corte clásico de las sinagogas sefardís turcas.

De entrada gratuita, la sinagoga de Edirne es de las pocas del país que puede ser visitada por el turismo, lo cual constituye en si mismo un regalo para todos los viajeros que desean acercarse a la riqueza y diversidad del mundo judío.

Un templo único que permite recuperar a Edirne parte de su riqueza monumental y humana y que se convierte en un motivo más para visitar esta hermosa y sorprendente ciudad turca.


Actualizado el 15 octubre,2019.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño